Lejos amor, la sangre cotidiana
De los días ajenos a tu día,
Lame tu tez con su razón sombría
Y niega la canción que de ti emana.
Pero al saber que existe la lejana
Y siempre cerca magnitud que es mía,
Rompes tu cielo, truecas tu alegría,
Para morir de nuevo, en mí, mañana.
¿Por qué al mirar habitas mi locura
Cuando estás tú, tú siempre en la cintura
Del ademán del aire en mi silencio?
Ya que es total tu voz
Lejos del sol corrige mi estatura,
En la verdad desnuda tu cuerpo.